Blogia
JOSÉ MANUEL CORRALES LÓPEZ

POLÍTICA MUNICIPAL DE JUVENTUD Y BOTELLÓN

 

LA OPOSICION DE IZQUIERDAS EN BADAJOZ

POLÍTICA MUNICIPAL DE JUVENTUD Y BOTELLÓN

 

Alguien dijo una vez que a determinadas edades había que ser revolucionario y querer cambiar el mundo, para que en la edad adulta quedara al menos algún poso, por mínimo que fuera, de rebeldía sobre el que centrar la acción política. Pero la frase, que siempre fue conservadora en su formulación, ha quedado sobrepasada aún más por la realidad , porque corren tiempos donde los Tony Blair , los Schroeder y quienes aquí se autodefinen como los creadores o seguidores de ese engendro de claudicaciones llamado Tercera Vía, se reconvierten también a las derechas, a lo políticamente correcto y a jugar a las apariencias, a lo virtual más que a ser consecuentes con la honrosa trayectoria de siglas e historia de luchas.

Desde este marco del pensamiento sociológico actual, pensamiento único o como quieran llamarlo ustedes, se hace difícil hablar con objetividad de la labor política de Luis Alfonso Hernández , concejal de juventud del PP en el Ayuntamiento de Badajoz, pues es, con toda seguridad, el concejal más joven en el sentido biológico y posiblemente ingenuo, como tanta clase media pacense, en creerse eso de las ideas centristas de su partido.

Hace escasos días, este concejal realizaba una serie de declaraciones en los medios de comunicación donde pregonaba el éxito de la política Municipal de Juventud sobre el Botellón. Pero lamento tachar las mismas de brindis al sol, al margen de la mayor o menor cobertura mediática que se dio al asunto, pues a nadie se le escapa la escasa incidencia que las acciones del ayuntamiento están teniendo en estos asuntos. Y es que cuando un poder político, en este caso municipal, hace declaraciones sobre este o aquel problema y anuncia la increíble labor desarrollada y los inmejorables objetivos alcanzados, suena todo a palabras huecas, vacías, sobre todo si esas declaraciones son contrastadas con el volumen presupuestario destinado a la solución de esos asuntos, que es lo que al final demuestra el nivel y la voluntad política para resolver los problemas. No me voy a extender mucho en esto, solo les invito, amigos lectores, a que consulten la dotación presupuestaria que este joven concejal maneja para tales asuntos, ya comprobaran por ustedes mismos la escasez de los recursos y por tanto el escaso interés del Gobierno Municipal en abordar esta problemática con vías de solución. Prefiero centrarme en otras consideraciones sobre el Botellón.

Solo una vez he coincidido con este concejal en una mesa que la Federación de Asociaciones de Vecinos de Badajoz nos convoca, no se exactamente para qué, pero en donde hablamos sobre este asunto y donde, teóricamente, aportamos soluciones y alternativas que luego nadie reivindica ante las autoridades, excepto algún que otro requerimiento a las ausencias del Ayuntamiento, pero permaneciendo intocables por la misma inacción, otras instituciones provinciales y regionales con responsabilidades en el asunto. Alguna vez , alguien vinculado a esa corriente claudicadora de principios que es la Tercera Vía, se atrevió a decir, sin rubor alguno, que el botellón era un fenómeno sociológico de la juventud como en otros momentos históricos habían sido los Hippies, lo cual provocó no solo hilaridad en los representantes de IU en la mesa, sino una pequeña reflexión, no exenta de ironía sobre la similitud de la filosofía Hippy con la reivindicación de la calidad de esta o aquella bebida alcohólica.

Ya en aquella primera mesa sobre el Botellón, como recordarán el concejal del PP Luis Alfonso Fernández y los otros, discrepamos abiertamente de sus políticas. Porque este fenómeno juvenil tiene sobre todo, desde nuestro punto de vista, una causa fundamental: el poder adquisitivo de la juventud y su relación desequilibrada con los precios de los bares, aunque admitimos que después se han podido ir sumando algún que otro factor gregario que ha reforzado las bases económicas del asunto.

Por tanto, todo intento de solución del Botellón pasa, no por reflexiones falsamente moralistas, ni por acciones esporádicas resultantes de la escasa dotación presupuestaria de la Concejalía de Juventud. La solución requiere una inversión suficiente que permita ofrecer alternativas variadas y constantes. Acciones culturales, deportivas y recreativas que demanden básicamente los jóvenes y para las cuales la imaginación es un elemento fundamental, y sobre todo una acción política municipal, provincial y regional coordinadas. Que utilice los recursos y las potencialidades que la misma juventud de Badajoz crea: músicos, actores, etc... y que están deseando ofrecer, con tan solo disponer de los medios técnicos y los espacios adecuados que necesitan. Igualmente requiere tomar acciones concretas, no represivas sobre la juventud como proponían algunos, sino normativas sobre el horario de los pequeños negocios oportunistas, sobre las grandes superficies y los convenios necesarios sobre una política de precios de los empresarios de hostelería de Badajoz, pues seguramente tampoco quieran seguir perdiendo clientelas, Así es que, D. Luis Alfonso , tome usted nota, deje las declaraciones rimbombantes, opte por exigir a quienes en su grupo le restan el presupuesto necesario, y póngase manos a la obra.

Manuel Sosa Aparicio Concejal de IU en Badajoz

 

 

 

0 comentarios